lunes, 12 de mayo de 2014

CGT lleva el enchufismo en el Institut Valencià de la Joventut a la fiscalía


La Confederación General de Trabajadores (CGT) ha presentado una denuncia a la Fiscalía Anticorrupción para que investigue la contratación de militantes del PP, especialmente de sus juventudes representadas en Nuevas Generaciones (NN GG) en el Institut Valencià de la Joventut (Ivaj), que depende de la Consejería de Bienestar Social. El sindicato estima que se puede incurrir en prevaricación, tráfico de influencias, cohecho o cualquier otro delito relacionado. La iniciativa parte de la reciente denuncia política de “enchufismo” efectuada por el diputado autonómico de Compromís, Fran Ferri, en al que constata la contratación de, al menos, 20 personas vinculadas directamente con NN GG y con el PP para cubrir un total de 41 plazas en los servicios de EmprenJove y de las oficinas de información Generalitat Jove. En ambos casos fue la empresa adjudicataria de la externalización de los programas, Atlas, la que realizó la selección del personal.

La CGT argumenta en su escrito registrado en Fiscalía, que ahora deberá decidir si abre diligencias, que “resulta estadísticamente imposible que una selección efectuada en un universo poblacional de personas jóvenes, con el pluralismo que se supone a la sociedad española en materia ideológica y política, dé, al menos, por lo que se sabe, resultados aparentes de más del cincuenta por cien de los contratados en un programa de políticas juveniles en personas jóvenes relacionadas o pertenecientes a un partido político”.

También incide en que “parece que al requerirse” a una firma “de servicios empresariales, que ejecute el contrato realizando una selección de personal para contratar, se ha salido del régimen general administrativo y de sus exigencias en materia de igualdad, mérito y capacidad, así como la previa cumplimentación de provocar la conjunción de aquellos principios por medio de la publicidad de la convocatoria”.

La CGT planeta una serie de cuestiones que suscitan muchas sospechas en el modo de actuar: “¿cómo llegó la información a los candidatos-contratados de las plazas a ocupar?; ¿Fue a través de una oferta de un Servicio Público de Empleo, el INEM?; ¿Hubo una coincidencia temporal de “inscripciones” en el citado organismo al hilo de una hipotética llamada o aviso de que era el momento?”.

La consejería no ha negado las vinculaciones con el PP de las personas del listado hecho público por Ferri. Bienestar Social sí insiste en que la selección del personal fue competencia de la empresa que ganó el concurso hace más de dos años y que no dio ninguna directriz a la firma en este sentido. Atlas, que pertenece al grupo Adecco, mantiene que en el pliego del concurso se contemplaba la experiencia y la conocimiento del trabajo como requisitos importantes. En consecuencia, se contrató alrededor de un 75% de los empleados que ya ocupaban con anterioridad el puesto y que ya habían sido seleccionados por la empresa que la precedió en la adjudicación.