martes, 18 de agosto de 2015

CGT condena los asesinatos de mujeres y exige acabar con ellos

En estas fechas del mes de agosto estamos asistiendo a una escalada de violencia hacia las mujeres, con varios asesinatos por parte de sus parejas o exparejas que, como CGT, condenamos y exigimos el fin absoluto de todo tipo de agresiones machistas.
 
Es preciso acabar con esta lacra macabra que asienta su raíces más profundas en la miserable sociedad machista y patriarcal que padecemos.

Todos los días 25 de cada mes, CGT viene desarrollando su campaña de denuncia de la violencia hacia las mujeres ante los Ministerios de Sanidad Servicios Sociales e Igualdad, Educación, Justicia y a la Defensora del Pueblo, habiéndose computado en lo que llevamos de año más de cuarenta asesinatos (cifras oficiales), sin que parezca que es posible hacer nada para erradicar esta sangría.

Entendemos que no basta con la denuncia pública, con poner el foco solo cuando se produce un nuevo asesinato, no basta con lamentarse sino que como sociedad debemos disponer de un plan permanente de actuación integral. Para CGT, este terrorismo hacia la mujer tiene que tener una respuesta, es preciso extirparlo, mostrar tolerancia cero ante el mismo, es preciso intervenir desde todos los frentes para acabar ya con los asesinatos de mujeres a manos de los hombres que no son sino la punta del iceberg de todo un conjunto de actitudes machistas y sexistas que configuran nuestra sociedad y que son el germen para la posterior violencia extrema. El asesinato representa el escalón más dramático, el más irreversible, el último de una gran escalera de sumisión y sometimiento de la mujer en beneficio del hombre. El asesinato, la violencia representa la irracionalidad, la renuncia a lo que nos hace ser personas.

Quien mata a una mujer está mostrando que su única herramienta para afrontar el verdadero problema de las relaciones humanas es la violencia y la ejerce para mantener su estatus, su dominio, sus privilegios, su machismo, su poder.

Las actitudes, pensamientos, sentimientos y comportamientos que configuran el machismo no son naturales, no se nace con ellos, sino que se aprenden, se desarrollan, se fomentan y la responsabilidad de su existencia es de esta sociedad, este sistema político, ese sistema económico, educativo, laboral, social que los mantiene.

Hay que mostrar tolerancia cero hacia el machismo, hacia los hombres que no aceptan que la mujer sea libre, que piense, decida, elija, opte, por si misma. Expresiones como mi mujer, mi chica, mi pareja... son un alegato a la posesión, a la autoridad, al dominio, a la sumisión.

Obviamente todos los hombres no son machistas, ni todos los hombres son asesinos de mujeres, pero el sistema sí lo es, el sistema sí está construido para generar violencia hacia las mujeres. El sistema sí es el responsable del reparto actual de papeles en la sociedad, del reparto de responsabilidades, el sistema social sí es responsable de la violencia de género, junto al sistema educativo, la educación en el seno de la familia, la publicidad, las tradiciones, las supersticiones, los dogmatismos, la intolerancia...

Las mujeres tenemos que ocupar el espacio público, tenemos que redoblar nuestros procesos organizativos y reivindicar los derechos que nos tiene secuestrados el sistema político capitalista y machista. Las mujeres luchamos día a día para superar esta lacra, esta situación de explotación y violencia a la que nos somete este sistema, las mujeres vamos a cambiar y revolucionar el estado actual de relaciones entre hombres y mujeres, las relaciones de poder.

CGT llama a la movilización permanente en todos los lugares y momentos y junto a todas las organizaciones, movimientos y colectivos sociales y feministas para defender una sociedad de la igualdad, del respeto a la diversidad, de la justicia social.

Madrid 15 agosto 2015

Paula Ruiz Roa

Secretaria de la Mujer

Comité Confederal de la CGT