viernes, 20 de mayo de 2016

CGT-PV manifiesta su vergüenza e indignación ante la reunión del espectro del fascismo europeo

El neofascismo reciente surgido en Europa elige a España, y a Valencia en particular, como sede para la realización de un acto el 21 de mayo, sin que el Gobierno Civil ni la fiscalía intervengan para su prohibición

La Confederació General del Treball del País Valencià (CGT-PV) manifiesta su preocupación, indignación y total desacuerdo por permitir la realización de este desafortunado encuentro. La presencia anunciada de Edda Negri Mussolini, nieta del dictador italiano Benito Mussolini, muestra el nivel de los siniestros personajes de este evento, lo que produce cierta repugnancia al tocar la memoria colectiva del daño producido por los bombardeos a las zonas republicanas durante la guerra civil española, ordenado por Mussolini como contribución a su colega golpista Francisco Franco.

Ya que estos fascistas han considerado a la ciudad de Valencia “agraciada” para su particular encuentro, conviene recordarles que fueron cincuenta municipios valencianos los castigados por la aviación italiana que, durante 121 días, recibieron 717 toneladas de bombas, con la trágica consecuencia de más de 1.800 muertos. Pero también se bombardeó por orden de Mussolini el Mercado de Alicante, la Estación de Xàtiva y objetivos civiles de otras poblaciones. Fueron miles las víctimas mortales y enormes los destrozos causados en viviendas e infraestructuras vecinales, incluso el hijo del dictador italiano, Bruno Mussolini, también participó en operaciones de la aviación fascista en los Poblados Marítimos de Valencia y la capital de Alicante.

Dadas las características de este encuentro, la CGT-PV reitera su preocupación por el surgimiento del espectro del fascismo, porque han conseguido abrir un debate para desviar la atención sobre lo verdaderamente importante que está ocurriendo en Europa. Con los sucesivos incumplimientos de los acuerdos internacionales y de forma muy especial el tratado de Schengen, Europa, en su infinita hipocresía, se ha convertido en campos de concentración para refugiados, mientras partidos xenófobos y de ideología fascista, copan puestos parlamentarios.

Valencia es una ciudad amable, solidaria, abierta, multicultural, acogedora… y debe seguir siendo así. Por eso ofende y preocupan demasiado encuentros como el que se ha permitido que se produzca próximamente.

CGT-PV hace un llamamiento a la ciudadanía a que salga a la calle a defender la solidaridad y la dignidad de las personas, para que los espectros del pasado, que han hecho tanto daño, no resuciten jamás.

Valencia, a 19 de mayo de 2016

Comité Confederal CGT-PV