domingo, 2 de junio de 2019

No es un suicidio, es un asesinato

Verónica era una mujer joven, con un trabajo, una familia, un proyecto de vida, una mujer que quiso ser libre y pensó que su vida y su intimidad, eran solo suyas, una mujer sobre la que esta sociedad hipócrita y patriarcal ha querido enviar un mensaje al resto de las mujeres.

Entendemos y compartimos el dolor de todas las personas que la querían y están sufriendo, además de su pérdida, el escarnio que en los medios se hace de tales hechos. Pero no podemos dejar de poner encima de la mesa las causas que hicieron que Verónica se sintiera tan sola como para tomar semejante decisión.

Soledad ante quien un día fue su cómplice de vida y ahora ultrajó su intimidad de forma tan brutal, y de quienes lo alentaron y fomentaron distribuyendo y corriendo la voz.
Pero también ante quienes no rechazaron contundentemente los codazos y cuchicheos, ante quienes comenzaron a anteponer normas y procesos sin atender el dolor y el escarnio que estaba sufriendo.
 

Soledad ante quien sintió como suya la afrenta en lugar de apoyar a su compañera. Soledad ante quienes no supieron ayudarla, porque pensaron que había tiempo, que no
era tan urgente, que…..

Es importante depurar responsabilidades, claras y contundentes, de la empresa y de quienes formaron parte del escarnio. Pero también asumir la parte de la responsabilidad que conlleva no actuar o hacerlo de forma poco contundente.
 
No podemos ser tibias ni hacer caer todas las responsabilidades fuera sin hacer autocrítica, todas formamos parte de una sociedad machista que activa de forma inmediata todos los resortes necesarios para castigar a quien se sale del redil.
 
Acorralar a una mujer hasta el punto de que se quite la vida no es un fallecimiento ni una muerte, dejemos de usar esa asepsia verbal que tanto conviene al sistema, es un feminicidio, es un asesinato.
 
Solo asumiendo esta realidad y trabajando para que se cambie impediremos que otra mujer se sienta tan sola y desesperada como para creer que ha de quitarse la vida, es imprescindible sacar a la luz, ventilar y llenar de nuevos aires todas las organizaciones y estructuras transversalizadas por un patriarcado que solo quiere el control de todas las personas para sacar un mayor rédito.
 
Verónica, sentimos profundamente no haber podido acompañarte. Que la tierra te sea
leve compañera.
 
LIBERTARIAS